cecilio acosta (1818-1881)

La obra de Acosta es varia y profunda. Es casí la obra de un polígrafo. Cultiva el ensayo, la historia, la crítica, la jurisprudencia, la economía, el periodismo y la poesía.

Su compleja producción intelectual parece determinada por las mismas circunstancias que privan en todos los órdenes de la vida de la República. Por eso, Acosta es, Como dice Picón Salas, «un poco el tipo de escritor enciclopédico que necesita un pueblo nuevo y todavía informe donde no se separan bien las profesiones y oficios literarios, donde los artículos de periódicos suplen a los libros y las cartas privadas a los ensayos; donde los discursos académicos sintetizan, a falta de otros textos u obras especializadas, un copioso panorama cultural.» (Picón Salas, Mariano: Obra Citada. p. 145).

En el ensayo, consigue el más apropiado cauce para su labor de orientador. Aun cuando el género no se había perfilado con precisión entre nosotros, puede considerarse a Cecilio Acosta como uno de sus más altos cultivadores. Entre sus más importantes ensayos puede mencionarse: «Influencia del elemento histórico-politico en la literatura dramática y en la novela». En este trabajo estudia el ensayista el desarrollo del teatro y la narrativa en el mundo, en función de la historia y de la política.

Como historiador, Acosta no es de los que enumeran hechos y acotan archivos. El concibe una historia dinámica, de la cual se desprende una filosofía capaz de ser aprovechada en el proceso de desarrollo de los pueblos. En este terreno se desenvuelve su trabajo titulado «Reflexiones políticas y filosóficas sobre la historia de la sociedad desde su principio hasta nosotros».

En la poesía, Cecilio Acosta deja escasa producción. Siguiendo la costumbre de la época esparce sus composiciones en verso en los álbumes de sus amigas y de sus admiradoras. Acosta es equilibrado y objetivo. Para él la pureza de la lengua es una de sus preocupaciones fundamentales. Su más importante poema, La Casita Blanca, responde a su formación clásica. Castigadas estrofas componen el poema que ofrece a su buena madre. Para culminar es preciso afirmar que la obra mencionada queda como una felíz tentativa dentro del movimiento nativista. que culmina a fines del siglo XIX con la creación maestra de Lazo Martí: Silva Criolla.

 

 
Cecilio Acosta