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francisco lazo marti (1869-1909)
El medio dentro del cual se desenvolvió la vida de Lazo Martí tiene marcada influencia en toda su producción poética. En este sentido ha apuntado el crítico venezolano Julio Planchart que Lazo «es criollista, más por disposición natural que por influencias culturales». Así, en sus primeros poemas Crepusculares -hermosas estrofas de acusado tinte modernista- se manifiesta esencialmente el mundo llanero, con su tono elegíaco y su diversidad de colores y misterios. Ya en Crepusculares, Lazo nutre su inspiración con la más fresca savia su tierra. Las garzas, los anones, la esencia espiritual de sus estrofas, es sin duda, el indicio de que el poeta había encontrado la más rica veta de motivos para una poesía rebosante de vitalidad, sostenida por hondas raíces humanas. Otro poema en el que Lazo Martí busca horizontes para su poderosa capacidad lírica es Consuelo. Es un poema de tanteo. Se mueve dentro de lo romántico. El tema es el amor fracasado ante la maldad del mundo. Campoamor, sin duda, con su fácil filosofía de las Doloras, había entusiasmado un tanto a Lazo. Andrés Mata, con Idilio Trágico se sitúa dentro de la misma línea poética.
Donde Lazo anuncia con fuerza su credo nativista es en Veguera. En Crepusculares el sentimiento del llano se diluye un poco en ese mundo trágico, un poco ideal que parece ser como el fondo de sus poemas. Después lo seguirá reafirmando en Invierno. Ya nada detiene la inspiración del poeta. El llano, con todos sus misterios, con sus alucinantes soledades, con sus sugerentes lejanías, opera como un milagro en el espíritu del artista. El poeta empieza a cantar con mayor aliento. Se abren las puertas de su mundo subjetivo, por donde entra, con todas sus maravillas, la belleza del mundo objetivo que lo rodea. Así, nace la idea de un poema de mayor aliento, donde la vida de la zona que ha logrado sublimar sus sentimientos aparezca con toda su intensidad, con toda su hermosura, con todo su trascendental valor humano. Entonces empieza a escribir Regional. Era la primera redacción de su Silva Criolla, el poema fundamental de la poesía nativista venezolana. Sin duda, la Silva Criolla es como una síntesis de la vida del poeta, en medio de un mundo lleno de belleza, de secretos, de sugerencias íntimas. El llano es para Lazo Martí una constante. Por él se vuelve sonoro, lleno de armonías, el artista. De aquí que en la Silva Criolla lo predominante, entre los elementos poéticos, sea lo objetivo. Sin querer afirmar que el poema sea puramente descriptivo, es preciso reconocer que la mayoría de las estancias de la Silva Criolla encierran la más auténtica visión del paisaje llanero.
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