FRAY PEDRO DE AGUADO

A Fray Pedro de Aguado se le conoce mejor como el primer historiador de Venezuela. Ciertos pasajes de su vida son hoy un misterio y a pesar del esfuerzo hecho por los investigadores no se han conseguido mayores frutos. Sin embargo, se tiene conocimiento de que nació en la Villa de Valdemoro en la provincia de Madrid. Ya para el sexto decenio del siglo XVI emprende viaje como misionero al Nuevo Reino de Granada y se señala que, luego de un largo periodo de permanencia en América, regresa a España al parecer por asuntos relacionados con sus actividades religiosas. Pasado un buen tiempo, Fray Pedro de Aguado se residencia en el Convento Franciscano de Cartagena de Indias. Su vida entera la consagró a la misión de cristianizar a los aborigenes del territorio conquistado por la Corona Española.

En cuanto a los documentos escritos por Fray Pedro de Aguado, son muchas las consideraciones que se han hecho. La Historia de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada y La Historia de Venezuela, son las dos obras en las que el insigne religioso recoge episodios del proceso de asentamiento de las huestes españolas. Son sumamente conocidas las crónicas sobre el tirano Lope de Aguirre que escribiera Fray Pedro de Aguado y que están contenidas en el Segundo de los libros citados en esta reseña. Observemos las siguientes lineas: «Sabido esto Aguirre se tornó a endemoniar y a embravecer y, airar mucho más de lo que antes había estado, tornando a hacer mayores fieros y amenazas de las que antes había hecho y novando otros nuevos fieros contra el fraile y los soldados que se le habían pasado, y para asegurarse más antes que el navío llegase a tomar puerto (...) y doblando las prisiones a Don Juan de Víllandrando. Gobernador, y a los demás que con él tenía presos de antes. vituperándolos y tratándolos muy mal de palabra, afjrmándoles que había de bañar todo aquel pueblo en sangre de los propios vecínos que presentes estaban». (Gabaldón. Joaquín. Obra citada. Pág. 148-149). Como bien se podrá apreciar, los escritos del Padre Aguado resultan pintorescos. No pudiera hablarse de que en ellos exista un verdadero rigor histórico. debido a que la concepción de estos documentos presentan un aire a veces de leyenda y otras de crónica sencillamente.