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jose tadeo arreaza calatrava (1882-1970)
Nacido en Aragua de Barcelona, en el Oriente de la República. Arreaza Calatrava hereda el tono elocuente y brillante de los poetas de esa región. Con excepción de Cantos de la Carne y del Reino del Interior, que es un libro de juventud. Arreaza Calatrava ofrece una constante civil en su obra. Pero no es un épico hinchado de frases, de odas discursivas. Arreaza Calatrava es un poeta de briosas canciones, capaces de llegar a lo más sensible del alma, como aquellos que los mejores griegos, caso Píndaro, sabían extraer de su profundo mundo interior para despertar las más nobles reservas de sus conciudadanos. Tres poemas sirven para comprobar el aserto: Fantasía del Crepúsculo, Canto a Venezuela y Canto al Ingeniero de Minas.
Fantasía del Crepúsculo es poema de neta factura modernista. Pero no por tal carece de interés para la poesía y la sensibilidad de nuestros días. Un pequeño universo, lleno de bellezas, de evocación, es lo que encierra en este poema, nacido en la «hora del crepúsculo». A diferencia de los modemistas de la «Torre de Marfil», el viaje simulado del poeta, con su «dulce niña» por todos los ámbitos del orbe, no es simplemente una evasión. El mismo lo confiesa y lo aclara cuando escribe: «No abandonemos la tierra en nuestro vuelo. A través de los lejanos países, alas invisibles nos conducen, cuyas vibraciones mantienen ligado nuestro vuelo al fecundo corazón de la tierra. Nos baña la fantasía el caliente limo de los pueblos y de las razas. Toda la tierra exhala a nuestro paso su vapor de lágrimas, con las que juega gloriosamente el sol del verbo. Todas las patrias nos dicen, al pasar, una palabra significativa».
El Canto a Venezuela es de 1911. Está escrito en versos decasílabos. Todo el canto es un mensaje. Cierta vibración épica recorre las estrofas del poema. Como un himno el Canto a Venezuela es una invitación a la esperanza, al optimismo, a la canción.
El Canto al Ingeniero de Minas es el más conocido, relativamente, de los poemas de Arreaza Calatrava. Es sin duda el poema que revela la extraordinaria capacidad poética del cantor oriental. En este poema, Arreaza Calatrava se libera casi totalmente de las influencias modernistas. El tono del poema y la forma, pertenecen a una poesía de mayor actualidad que la modernista. Y el mensaje es el de un adelantado. Si reflexionamos solamente sobre el tema, nos daremos cuenta de que el poeta venezolano se aparta de la manoseada temática qu durante el romanticismo y posteriormente, el modernismo, había empobrecido la poesía venezolana. Un examen ligero del poeta nos revela que estamos frente a un creador poco común en materia poética. «Millonario de la palabra» como llamó Picon Salas a Arreaza Calatrava, el poeta oriental en este canto hace gala de su poderosa virtud.
El primer libro de Arreaza Calatrava, al cual hemos aludido al principio, Cantos de la Carne y del Reino Interior, es su más fiel adhesión al modernismo. Varios de sus poemas ofrecen como en Arvelo Larriva, las características del movimiento. El poema Yo escrito en verso dodecasílabos, está saturado de aliento rubeniano. Por su parte, el poema intitulado El Bien y el Mal tiene la misma musicalidad y ritmo del Nocturno de José Asunción Silva, con ligeras variantes. En la temática de Arreaza Calatrava de su primera etapa, hay dioses, cisnes y misterios, como lo imponía el modernismo. Después publica su libro Odas. Lo Triste y otros Poemas, en el que se acentúa más su gusto personal, su nota individual, sin abjurar del credo modernista.
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