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rafael cabrera malo (1870-1935)
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Rafael Cabrera Malo, escritor casi olvidado en las reseñas de la literatura venezolana contemporánea, es tal vez uno de los más firmes puntales del movimiento realista, en la búsqueda narrativa de su tiempo. En otra oportunidad hemos escrito que Cabrera fue un novelista que quiso romper definitivamente con el romanticismo, tratando de fijarse en las crudezas de la vida, en la observación directa, en la fuente concreta de los acontecimientos. Ni quiso dar crédito al idealismo exagerado, al sentimiento meloso. Por eso frente a la María, de Jorge Isaacs, él concibe, como lo ha notado Mariano Picón Salas, una anti-Maria. Su naturalismo emerge un poco de las prédicas cientificas, que habían impuesto las ideas positivistas entre nosotros. Este proceso se observa en su novela Mimí, publicada en 1898, La protagonista es producto de cierto evolucionismo social, que con toda naturalidad defiende para su tiempo, la tesis del divorcio y justifica la infidelidad, con gran aplomo. Es una especie de Madame Bovary, eso si, situada en el escenario primitivo de los llanos venezolanos. En 1906, Cabrera Malo publicó su segunda novela La Guerra. Por el escenario en el que se desarrolla: el llano, puede tomarse este segundo intento del escritor, como una nueva búsqueda en el campo del naturalismo. Los paisajes, la pintura de la naturaleza, sobresalen en el estilo pulcro y elegante del narrador. El tema sin embargo es totalmente diferente al de Mimí. Posiblemente provenga de la propia experiencia del autor. Cabrera Malo se vio envuelto en los sinsabores de la guerra, participó en una pequeña batalla, en su región nativa y estuvo prisionero del enemigo, durante algún tiempo. Esta amarga experiencia, le sirvió, sin duda, para conformar de manera viva el escenario y proceso dramático de sus personajes.
En la década de los años veinte, empezó a publicar una tercera novela: Los Reflejos de los Remansos Azules en revista de la época, como «Arte y Labor», de Benavides Ponce y 'Billiken', dirigida por Lucas Manzano. No llego a publicarla por completa. A su muerte, la novela quedó inconclusa. Pero sin embargo, los capítulos inéditos fueron rescatados en los últimos años de manos de una de sus hijas, lo que ha hecho posible su publicación en la colección de narrativa de la Academia Venezolana de la Lengua. Los Reflejos de los Remansos Azules se desarrolla, como sus otras novelas, en el llano. El tema en esta oportunidad, es de una gran sencillez. Se refiere a la vida elemental a principios de siglo, en la para entonces región desértica de los llanos. En este sentido, el autor insiste en el paisaje, como si en realidad fuese éste, el protagonista de la novela. Creemos que se trata de un esfuerzo por parte de Cabrera Malo, en la búsqueda de los caminos del naturalismo de la época, representado en España para entonces por narradores tan leídos en América, como Pereda, Valdés, Alarcón, la Pardo Bazán, entre otros. |
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