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tulio febres cordero (1860-1938)
Otra de las personalidades sobresalientes del tradicionalismo fue don Tulio Febres Cordero. Como Arístides Rojas, Febres Cordero sobresale en nuestra historia cultural por sus sabrosas páginas en las que nuestra legendaria tradición aparece retratada. Don Tulio es como un depositario de un pasado irremisiblemente perdido para muchos. Él se esfuerza por revivirlo en sus acuciosos y pintorescos estudios. «Archivo Viviente» de Mérida lo llama Picón Salas en su Formación y progreso de la Literatura Venezolana. Con una sana hidalguía, don Tulio no se atreve, ni se resigna a perder aquel mundo tranquilo, familiar, campechano, en el que le enseñaron a vivir sus abuelos. Por eso, gran parte de su actividad literaria está enderezada a trazar los rasgos firmes, fuertes de la ciudad amenazada por las transformaciones de la civilización. De aquí sus Décadas de la Historia de Mérida, su obra fundamental y sus Tradiciones y Leyendas.
Las Décadas de la Historia de Mérida son como la información más completa acerca del orígen y desarrollo de la ciudad. En cuatro volúmenes pensaba don Tulio publicarla, correspondiendo cada uno al período de un siglo. Pero sólo alcanzó a publicar el correspondiente al siglo XVI.
Sus Tadiciones y Leyendas son ya como la historia más liberada del archivo, del documento y del testimonio fidedigno. Son páginas en las que la fantasía y sus condiciones de poeta bordan en forma extraordinaria algunos hechos del pasado Recuérdense aquellas tituladas Las Cinco Aguilas Blancas en las que trata de dar un origen mitológico a la Sierra Nevada de Mérida.
En medio de sus preocupaciones históricas para defender ese patrimonio espiritual legado por sus antepasados y, en cierta forma, atacado por las nuevas maneras de vida, don Tulio escribe novelitas idílicas, triviales, como La Hija del Cacique, Memorias de un Muchacho, propicias para distraer de una manera ingenua el sano vivir de su gente serrana. En este sentido, el ensayo de novela más serio llevado a cabo por don Tulio es el que titula Don Quijote en América. Aquí realiza el escritor la verdadera apología de las costumbres criollas. Hay graciosas y chispeantes descripciones en esta discutida novela de Febres Cordero. Algunos críticos, como el español Julio Cejador, llega a afirmar que Febres Cordero superó a Montalvo con sus Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.
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